LA LEGIÓN ESPAÑOLA
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MONUMENTOS VIATOR TENIENTE ARTURO MUÑOZ CASTELLANOS VOLVER
Autor: D. Ramón Ruiz Lloreda, (1926-2002). Médico rural y escultor. Es autor de varios libros de divulgación científica y relatos médicos. Compaginó el ejercicio de la Medicina con la pintura, destacando como escultor en bronce y piedra. Entre sus obras destacan el Monumento al Médico Rural en Potes, el Homenaje a Rodríguez de la Fuente en el Parque de la Magdalena en Santander y enormes dinosaurios erigidos al aire libre en la Rioja. Año de creación y entrega: La estatua fue donada por la Asociación Cultural Santiago. Este monumento está inscrito en el Patrimonio Histórico de la BRILEG con el número ETC-9-93. Creada en el año 2001. Fue inaugurado el día 25 de octubre de 2001, en un acto entrañable por Dña. Isabel Castellanos Vera, Madre del Teniente y por el Coronel Don Arturo Muñoz Castellanos padre del finado Tte. Breve descripción: Escultura del busto en bronce del Teniente Arturo Muñoz Castellanos con uniforme militar de campaña. Sobre pedestal de mármol tratado. Tiene una placa de bronce situada en la parte superior del frontal de la peana donde se puede leer “Teniente de Infantería / Don Arturo Muñoz Castellanos/ 24.02.1965/ 13.05.1993/ primer caído de la Legión en los Balcanes/ in memoriam/ la Asociación Cultural Santiago/ y el pueblo español/ 20.09.2001". Resumen histórico: El Tte. Muñoz Castellanos estaba destinado en la V Bandera del Tercio “Duque de alba” de la Legión, miembro de la Agrupación Canarias, 1er contingente legionario bajo auspicio de la ONU en la Guerra de Bosnia-Herzegovina. Tenía 28 años de edad y fue el primer militar muerto en Misiones de Paz. El día 11 de Mayo de 1993, Mientras descargaba el material en el hospital bosnio-musulmán el Tte. Muñoz Castellanos vio a un civil herido, y decidió llevárselo. Como con el vehículo no podía acceder debido a las barricadas y la destrucción decidio hacerlo a pie. Y lo hizo. Dejo los vehículos a cubierto y se fue a por él. El fuego continuaba siendo muy intenso. Cuando regresa a los vehículos, una de las muchas granadas de mortero que les cayeron durante el trayecto lo alcanzó, dejándolo malherido, junto al hospital donde había dejado la sangre que llevaba para dar vida y entregando también la suya. Los médicos musulmanes fueron los primeros que lo atendieron y pusieron todas las ganas en salvar al casco azul español que acaba de dejarles sangre y medicamentos suficientes para salvar muchas vidas. Trasladado al Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid falleció como consecuencia de sus heridas el día 13 de Mayo de 1993. Por expreso deseo de su mujer Dña. Rosa María López Petinal y de sus padres, sus órganos fueron donados altruistamente. Se le considera un héroe por su entrega y sacrificio durante su misión humanitaria, convirtiéndose en el primer "casco azul" español fallecido en acto de servicio.