© 2025LA LEGION
Autor
Diseñado
y
construido
por
el
Brigada
José
Calderón
y
por
los
Caballeros
Legionarios
pertenecientes
a
la
4ª
Compañía
de
la
VII
Bandera.
Año de creación y entrega
Fue finalizado en Abril de 2005 fue inaugurado por el Jefe de la VII Bandera, Teniente Coronel Antonio Ruiz Benítez.
Breve descripción
Cruz
de
Santiago
escoltada
por
dos
lascas
de
mármol
en
las
que
se
adosan
sendas
placas.
En
ellas
figuran
las
distintas
operaciones en las que ha participado la Bandera.
El Monumento está cercado por una cadena de hierro con un solado formado por cantos rodados blancos.
En
la
parte
frontal
del
pedestal,
de
forma
circular,
una
placa
reproduce
la
mítica
frase
del
Teniente
Coronel
Valenzuela:
“
Nuestra
raza no ha muerto aún
”.
Resumen histórico
Tras
el
Real
Decreto
de
16
de
febrero
de
1925,
el
día
1
de
mayo
de
ese
año,
la
VII
Bandera
queda
constituida
en
el
Acuartelamiento
de
Dar
Riffien,
siendo
su
primer
Comandante
Gregorio
Verdú
Verdú.
Desde
su
bautismo
de
fuego
el
día
16
de
junio
de
1925
hasta
nuestros
días,
la
historia
de
la
VII
Bandera
ha
estado
jalonada
por
acciones
en
las
que
el
sacrificio
y
el
valor
elevado
a
heroísmo
se
han
sucedido
sin
excepción.
Así
se
recuerda
en
las
placas
que
adornan
el
Monumento
desde
el
desembarco
de
Alhucemas
hasta
las
misiones
internacionales
contemporáneas.
Se
reflejan
dos
Medallas
Militares
Colectivas.
La
primera
de
ellas,
concedida
por
Orden
Circular
de
fecha
de
7
de
mayo
de
1937
por
su
intervención
en
las
operaciones
del
Espolón
de
Vaciamadrid
en
febrero
de
1937.
La
segunda,
concedida
por
Orden
Circular
de
fecha
de
1
de
julio
de
1940,
por
su
actuación en la Batalla del Ebro.
La
Bandera
toma
el
nombre
del
glorioso
Teniente
Coronel
Rafael
de
Valenzuela
y
Urzaiz
(23-7-1881/5-6-1923).
El
29
de
junio
de
1887
ingresa
en
la
Academia
de
Infantería
de
Toledo.
Ascendió
a
1
er
Teniente
el
31
de
diciembre
de
1903
y,
a
Capitán,
el
1
de
febrero
de
1909.
Destinado
en
Melilla
en
el
Batallón
Cazadores
de
Llerena
recibe
la
Cruz
al
Mérito
Militar
con
Distintivo
Rojo
por
su
comportamiento
en
el
combate
que
tuvo
lugar
en
el
Zoco
de
Jemís
de
Beni-bu-Ifrur.
Obtuvo
la
Cruz
de
Primera
Clase
con
distintivo
rojo
por
su
actuación
en
las
operaciones
realizadas
en
el
territorio
de
Beni-Sidel
(Melilla).
En
1913,
por
méritos
de
guerra,
es
ascendido
a
Comandante.
Por
sus
destacados
servicios
es
recompensado
con
la
Medalla
Militar
de
Segunda
Clase
con
Distintivo
Rojo
al
año
siguiente.
Alcanza
el
empleo
de
Teniente
Coronel
el
día
6
de
octubre
de
1919.
El
día
2
de
septiembre
de
1922
fue
designado
para
el
mando
del
Grupo
de
Fuerzas
Regulares
Indígenas
de
Alhucemas,
encomendándosele
su
organización.
En
noviembre
de
1922
cesó
en
el
mando
del
Grupo
de
Fuerzas
Regulares,
por
haber
sido
destinado
para
mandar
el
Tercio de Extranjeros (después la Legión) creado el año anterior, siendo así su primer jefe.
En
Junio
de
1923
el
enemigo
había
sitiado
las
posiciones
avanzadas
del
sector
de
Tizzi-Azza
con
grandes
concentraciones
de
harkeños,
que
en
los
días
anteriores
habían
impedido
el
paso
de
convoyes.
El
Teniente
Coronel
Valenzuela,
Jefe
del
Tercio,
estaba
decidido,
pues
el
día
anterior
había
dicho:
«
Mañana
entrará
el
convoy
en
Tizzi
Azza
o
moriremos
todos,
porque
nuestra
raza
no
ha
muerto
aún
».
Cuando
más
rudo
era
el
fuego
y
la
pelea
más
fiera,
dio
orden
de
ataque
a
su
cornetín:
«
¡Paso
de
ataque
para
La
Legión!
».
Al
poco,
Valenzuela
cayó
con
nueve
impactos
en
su
cuerpo.
Junto
a
él
murieron
todos
los
que
intentaron
recoger su cuerpo. Finalmente, el convoy llegó a la posición.
Era Caballero de la Orden de Santiago, motivo por el que la VII Bandera adopta como símbolo la Cruz de Santiago.